domingo, 26 de julio de 2020

Smell the Magic

Es curioso algo que me pasa cada vez más frecuentemente, según va pasando los años...vamos perdiendo la capacidad de ver y creer en la magia.

Siempre he sido una niña, aún ahora, encerrada en el cuerpo de una mujer cuarentona...gracias a que he sido madre, puedo exaltar más aún mis dotes de hacer el payaso, sin vergüenza ninguna, más bien con orgullo, dándome igual lo que piensen los demás, es más, me gusta pensar que se escandalizan...yo es que lo veo normal, aunque yo misma no lo sea.

El caso es que desde pequeña me he creído todo, soy muy inocente, y a pesar de que la vida te va dando palos ( a mí me trata muy buen, debo ser su niña mimada), pues eso, que siempre he creído en el amor a primera vista, en los príncipes azules, en que los gnomos de jardín cuando anochece se van a sus casas y en los fantasmas (suelen salir en las discotecas, no en los castillos).

Una de las cosas que más me gusta, es conocer la historia de amor de la gente que me rodea, siempre son historias de casualidad, que unen a dos seres, y los elevan a los cielos, sintiendo que tus pies flotan a cada paso, que hacen de tí ser mejor persona y más feliz aún con los problemillas que tenemos en el día a día, y aún así...si les preguntas...¡No creen en la magia!
Pues entonces díganme amigos ¿Cómo llamamos a eso entonces?

Claro es, que tenemos que poner algo de nuestra parte, y el señor Destino, también hace de su parte (no quiero enfadarle que también me suele tratar bien), pero vamos, que cuando algo así surge y nos hace creer en que hay algo, alguien que nos puede llevar a ese limbo de la idiotez absoluta y que nos palpite la patata, eso, amigos, es magia pura.

Si os preguntáis a qué viene todo esto, es porque a pesar de éste magnífico e inigualable (espero) 2020, miro a mi pareja, miro a mi niña, y creo en la magia pura...porque sé que a pesar de que ahora sí creo que estuviéramos destinados, mi compañero de viaje y yo, vivíamos lejos (432 km) y teníamos casi una 'vida firmada'...y sin embargo, se alinearon los astros para que nos conociéramos 7 años antes de iniciar nuestra relación y nos juntó justo, cuando más solos nos sentíamos.

Pronto haremos 9 años de experiencias, y cuando le veo, o cuando los veo (a el y a nuestra pequeña), pienso...joder, ¡cuanto les quiero! Cada día más, y me enamoro de más cosas y más momentos que superamos, porque lo de ser padres, ha abierto una habitación distinta a nuestra idea de lo que era una pareja, y porque, a pesar de que casi siempre, por la pequeña, estamos en esa otra habitación, seguimos buscando nuestro antiguo rincón, para ser esa otra parte, que seguimos siendo, pero que ahora 'no es TAN prioritaria'.

Moraleja: La magia existe, si no la ves, cambiate de ojos.

miércoles, 13 de mayo de 2020

NO OLVIDEMOS

Ya hace taitantos días que nada es como antes, hemos visto el lado bueno, y el lado malo de las personas, hemos vivido lo mejor y lo peor de estar encerrados en casa, de salir con miedo a la calle, de no poder llevar al cole a nuestros hijos o poder visitar a los abuelos el finde.

Creo que la vida nos ha dado una ostia de realidad, como ese niño mimado que ha nacido bajo el ala de una familia millonaria y se da cuenta, que hay cosas que no puede comprar, como la salud, como los momentos más básicos, como los derechos que se supone que eran tan evidentes.

Mamá vida, es la puta ama, y hace lo que quiere, que por eso es la vida y por eso decimos "así es la vida"....Demasiado poco decimos estas palabras...nos daba toquecitos incómodos en la espalda normalmente pero las verdaderas ostias, lo más normal es que nos las diera pocas veces al año...

Llevo tiempo desconectada de la tele, tal vez para curarme en salud y no tener sobre información o no saber de qué está yendo todo esto, pero ahora que han pasado dos meses, y me considero que estoy lejos, miro atrás y a los lados, miro de frente...y veo todo devastado, como el que ve el incendio del Amazonas y pienso, primero que no estoy lejos, estoy en la parte más honda del iceberg, la que está más sumergida, y lo segundo, que para salir a flote y estirar los brazos en la punta ni sumergida falta mucho.

No es exagerado cuando digo que faltan muchos esfuerzos, mucha solidaridad, mucho amor, mucha energía positiva, muchas manos, mucho ceder...y poco orgullo, poca vista sólo hacia uno mismo, poco odio, poca puta desinformación (estos son los que no se leen las instrucciones y luego se quejan de que les faltan tornillos o les ha quedado mal su mesilla de noche).

Hago un llamamiento a NO OLVIDEMOS... Creo que por muy tonta e ignorante que he visto a los que más ruido hacen, hay una lección básica que aprender, que no hay NADA DADO POR HECHO y que de aquí se sale al unísono o no se sale (en esto los animales nos suelen dar mil lecciones y no les hacemos ni caso).

Dejemos de ser el niño caprichoso que lo ha tenido todo y solo llora y se queja de que le han quitado su último iPhone, y cojamos fuerzas para poner todo lo que tenemos sobre una mesa común, redonda, sin jerarquías, porque "cuando veas las barbas de tu vecino cortar, pon las tuyas a remojar"...y porque "a quien madruga Dios le ayuda", y no hay que pensar que no pasa nada porque no tenemos barbas y no somos creyentes...miremos más allá de nuestros propios ombligos...por ti, por mi, por nuestros hijos y nietos...

La situación es la que hay y ya se sabe cómo afrontarla, ahora hay que hacerlo...

Un abrazo familia

domingo, 3 de mayo de 2020

UN ALGO PENDIENTE

En todo este tiempo vivido, me refiero a estos últimos acontecimientos, a pesar de saber que mi día a día con mi familia es estar al 100% por no decir al 1000% y dar la mejor de las caras (aunque no siempre se me de bien).
A pesar de ser consciente de que si Dios quiere, no se volverá a repetir y estoy viviendo una época maravillosa con Vega y con Raúl en la que estamos viviendo mil aventuras y mil emociones y eso es algo que de otra manera no se puede vivir..

A pesar de apreciar quedarme en casa sin tener que dejar a mi hija y absorberla, hasta la última potencia, sentirla y vivirla como nunca...y disfrutar de todo ello como si fuera el primer día de confinamiento...
A pesar de todo ello, tengo una sensación de vacío y de perdida...me faltan personas y momentos, tiempos y risas, borracheras y sensaciones...y eso tan solo se consigue con la ansiada libertad...poder ir y abrazar a mis seres queridos de Córdoba, salir con mi familia por Córdoba o subir con ella a Madrid, que me abran la autopista y pueda ir a lo de siempre a donde siempre, a mí Madrid y a mí Castro, sentir que están, que está, dónde siempre, de la misma manera...no pido más...salir con Raúl y hacernos nuestras escapaditas de novios, solos, pasear por Boadilla con los abuelos, ver a todos los amigos, a la familia...es tan importante!
Por eso pido a las personas, a los familiares y a la gente que siente lo mismo que yo siento por ella, ese sentimiento puro de decir que bien! Estás aquí! Que si sabes que estoy cerca que me contactes, que me llames, y que si ves que tiened un rato que me digas..oye! Nos vemos a esta hora? En este sitio? Porque lo único que sé es que las ganas que tengo de sentir eso, que estáis.... es la misma que necesito para respirar, es el abrazo que necesito para saber que todo irá bien, y es el empujón que me va a servir para coger fuerza para coger el "mundo nuevo" que nos espera...
Si lo sientes, y si quieres...tenemos un algo pendiente.

miércoles, 15 de abril de 2020

LIBERTAD

Veo la última foto de mis dos amores en nuestra última salida, un sábado antes, es decir, una semana antes de que dejará de trabajar por el dichoso bichito.

Fuimos a las Asomadillas, que es un parque precioso que hay cerca de nuestro barrio, no solemos ir a parques y menos a esa hora, pero salimos a la farmacia por necesidad suprema.

Yo llevaba ya dos semanas con una congestión horrorosa, la peor que recordaba en mi vida, esa mañana la doctora a la que había llevado a vega me dijo que lo que yo tenía era sinusitis que se me podría complicar y busque soluciones por mi cuenta antes de la cita que había cogido para el martes.

El estado de alarma había empezado a ser evidente y se respiraba un ambiente miedo/tóxico que echaba para atrás...ese día os juro que me vacíe un rhinomer y medio en las fosas nasales...y me tumbe creyendo primero, que era coronavirus y segundo que moriría esa noche, no me he sentido más allá que 'pacá' en la vida.
A pesar de todo esto, la semana siguiente trabajé, mala pero trabajé...puedes pensar hasta en qué irresponsabilidad y tal, pero claro, yo no tengo sustituta y había que dar la cara, la mejor de las caras, sin pensar en que claro, podría contagiar a alguien...pero vamos, no os ha pasado a veces que vais al curro enfermos? Al ver que no tenía esos síntomas tan chungos pensé que no era eso, sin ahondar en que claro, puede serlo pero en mi que soy más joven, me afecta de distinta manera que a un adulto de 70.

La semana de trabajo fue dura pero ya os digo, que aquel domingo después de la foto me sentí mejor un 60% más...y gracias a esto fui recuperándome hasta el día de hoy (Raúl cayó a los pocos días, y vega acababa de pasarla).

Explicado esto, doy un giro a la historia para mirar la foto y decir...qué pena! Hasta cuando? Pero en el fondo he de deciros que si hablo con mi yo interior, tengo un miedo horrible a volver a esa "normalidad".

Si, sinceramente pienso que voy a estar jodida mucho tiempo psicologicamente, primero por ese enemigo invisible, luego, porque me encanta estar cuidando de mi hija sin estar preocupada de si se va a poner mala quien me sustituye en el trabajo, tercero porque no voy a querer ir a sitios donde hay gente, ni a parques y columpios, ni a bares, ni a tiendas...en lo último que pienso yo ahora es en comprarme un modelito para el verano, tengo la estima por los suelos y la ansiedad por los techos.

Es como el que ha sido secuestrado y quiere seguir confinado para siempre, un síndrome de Elektra o algo así...

Estos miedos me juegan malas pasadas porque una de mis mayores pasiones es mi profesión, y cuando cojo el ordenador y me pongo al lio, me relajo y soy más yo que en todo el día, y fluyo y pienso, y siento que al menos, sigo conservando algo que es mío y que no me lo pueden arrebatar, como la ansiada LIBERTAD.

Tengo muy pocas ganas de nada, pero creo que el miedo, lo que me está intentando hacer no ver, es que en el fondo, tengo ganas de todo...sea donde sea que me lleve el destino, y a la hora que lo marque, tendré que ir, sin más, no es la primera vez que me pasa esta sensación aunque sí la situación.

Lo peor de estos pensamientos es que por lo que he entendido, todo esto,aunque se acabe en junio o julio, en octubre vamos a volver a estar igual, y eso me da que pensar...y digo, voy a tardar 3 meses en recuperarme de esta, para meterme de nuevo en la siguiente...y se me cae el alma a los pies. Pero claro, digo, no vas a estar jodida y empalmar con la siguiente porque si no, está vez sí que no resistes...así que habrá que coger fuerza, necesitamos reponernos con más fuerza que nunca, porque vienen curvas señores, y más duras que la que hay que aplanar.

En serio, entendería que la gente se suicidara, es un estado mental muy MUY gore...en fin, todo esto lo suelto para desahogarme, porque no soy ninguna super heroína, tan solo intento que todo esto no afecte a mi hija y siga tan feliz como hasta hoy, y cuando duerme, como ahora, es cuando me permito dejar de sonreir.

Un abrazo para todos, seguimos remando!

lunes, 13 de abril de 2020

LA AMISTAD

Llevo días pensando en la amistad, pero en la de verdad, la incorruptible.
La que mejora con los años, o la que no se mueve, no va a menos...esa que no tiene porqué regarse todos los días...

No sé si tengo pocos o muchos amigos y amigas, lo que sé es que son los mejores.

He pasado, como cualquier persona por distintas etapas, la vida, la inmadurez y la madurez posterior es lo que tiene. Pocas personas por mi carácter me han callado la boca, pero a las que lo han hecho, han logrado ganarse mi respeto perpetuo. Ya por el simple hecho de enseñarme otra visión de la vida.

Mis amigos y amigas han vivido toda esa evolución, y sin embargo, a pesar de que muchos han reconocido que he cambiado y a mejor, ellos han estado ahí de la misma manera.

No he tenido que llamarles cada poco tiempo ni nada, ya sabéis que el tiempo vuela y estamos ensimismados tratando de apagar nuestros fuegos. Pero todos han estado ahí, y con cada uno de ellos tengo un recuerdo intocable que me acompañará para siempre y que me unirá a ellos como la leyenda del hilo rojo.
Cuando vine a Córdoba, me aleje de  lo que más quería, familia y amigos por estar con mi amor verdadero, no dudé ni un instante, justo por lo que os digo, sabía que cuando volviera, ellos estarían aquí, y no me he confundido.
Gracias a los viajes que me hago mensualmente, los veo o los siento más cerca, ya que no se puede ver a todos en un solo día, y respiro una especie de las interior al comprobar que todo sigue en su sitio.
Por otro lado, llegué y sabiendo que mi amor estaba aquí, quise construir mi fortaleza de amigos, soy una persona muy social y necesitaba ese pilar...y no me di cuenta que eso no se hace de la noche a la mañana, ni en un año, ni en 5, ni en 8... Que esas pirámides que representan Egipto, tienen siglos, y que para que cojan esa consistencia, deben haber vivido mil batallas, deben haberlas perdido, ganado quizá una de un millón, y que las dunas que las rodean las han ido erosionando y puliendo su forma, dándonos por fin, la consistencia y forma con la que ahora las vemos..

No quiero pensar que fue un error buscar la amistad en Córdoba, lo malo fue que no viví suficiente por mi cuenta, y no me fueron saliendo amigos de momentos únicos, ahora lo veo claro, entonces no...
Busqué amistad en un círculo cercano, de fácil acceso, y dimos tanto, a cambio de nada, que los momentos los creabamos nosotros, y el resto disfrutaba, y ahí, generosos de nosotros, nos sumergimos y nos acomodamos y cierto día un sombrerero loco con piel de cordero, derribó de un bulo, algo que teníamos construido que a pesar de que parecía fuerte, tan solo era un castillo de naipes. Así, sin más...sin opción a explicación o a desmentimientos.

Por otro lado, como ya digo, por mi cuenta, he hecho amigos y amigas excepcionales, las he conocido por dónde me ha llevado el destino, clases, trabajos, ocio...y esas...que casualidad! Que las sigo manteniendo, son mi oxígeno en Córdoba cuando necesito pensar que sigo siendo social aún estando fuera de mi antigua casa...

En resumidas cuentas, hecho de menos a mis amigos, amigas, familia, y conocidos que por la calle te sueltan una sonrisa...somos, hasta el más solitario, seres que necesitan de seres para poder ser...algún día, volveré a formar recuerdos y momentos únicos, y seguiré forjando mi historia con mis amigos...porque así se hará más fuerte, porque desde que ha pasado todo esto, y sin verlos, es más fuerte sin más...
Besos.

martes, 31 de marzo de 2020

DESEOS

Cuantos días deseando que el fin de semana se prolongara, cuántos deseando no madrugar para ir a trabajar y cuántos implorando que los tres estuviéramos más juntos, y más unidos, que no es lo mismo...

Esos días que te pegas un capricho ( parece que estamos cogiendo costumbre) y haces un postre, o algo especial y rico, te abres diariamente una cervecita, y encuentras espacios para todo, como si de un puzzle se tratara..

Cómo nos gusta el eterno pijama, y el 'hoy no me ducho' el 'qué te apetece comer hoy reina?' y el tomamos un piscolabis en la terraza?..

Hemos creado una rutina en esta nueva situación, la rutina se llama, 'hay que hacer cosas pero no hay tiempo ni horarios'...y te dejas llevar, y de repente te das cuenta de que oye! No está tan mal...

Y a pesar de haber pensado que esto es una pesadilla, te das cuenta de que, todo eso que deseabas, que pensabas, que querías, se ha cumplido, que no tienes porqué salir de casa, y que no te mueres por ello (más bien al contrario)...y que pasan los días, pero desde luego, que en esta casa no pasan los momentos, se quedan y se viven, así que quedarán en nuestra memoria...una de las cosas que me está enseñando esto (aunque ya lo intuía) es que nos llevamos muy bien los tres, que mi chico y yo somos un gran equipo, que somos razonables, empaticos y currantes, que somos positivos y que estamos, por así decirlo en el mismo barco... sólo con la mirada sé, y sabe, que estamos orgullosos el uno del otro...y que algún día esto pasará, y habrá que volver a la otra locura 'normal', así que porque no pararnos y disfrutar mientras suene la música?

Todos sabemos que esto, es como el que se tira por un rascacielos, y prueba lo que es volar, que se lo pasa en grande mientras lo hace, pero que la ostia va a ser tremenda...y que si sale vivo de esta, va a tener consecuencias graves para todo...pues eso, todo lo sabemos, pero como estamos volando...mejor no pensar en la ostia, y disfrutemos el vuelo de la mejor manera.

lunes, 30 de marzo de 2020

GARABATEOS Y MIGAJAS

Hoy llueve, y ahora, en el silencio de la noche, mientras mi pareja y mi hija duermen, salen como yo digo, 'garabateos'... Cosas que no se piensan en la actividad del día, pero que, un día cumplido este, aparecen sin más, para enturbiar tu mente y, como no, no dejarte dormir...

No me quiero centrar en ellos, no se si son importantes o no...a estas alturas estoy aprendiendo a priorizar y ahora, lo más importante, es descansar para mañana poder tener energía, para el teletrabajo, para la casa, para la niña...y hasta para mí (aunque sea un ratito).

Normalmente cierro los ojos, e imagino una gran bola pegajosa, que choca de pared en pared de mi cerebro, y va cogiendo esas hebras garabateadas, limpiando mi mente...hasta que caído profundamente dormida.

Hoy he bromeado en la cama con mi chico, nos hemos reído y al verme con poco sueño me ha preguntado si me ponía sonido de mar o tormenta, en una frikada que le regalé para papá Noel...pero hemos terminado pensando...para que? Si está lloviendo! No hay nada más natural que lo que tenemos a mano, y hay veces que no lo vemos por estas putas tecnologías...cada día más ciegos, ya os digo yo!!

Así que me puse a escuchar la lluvia, pero necesitaba algo más de paz, y ya sabía quién me lo podía dar...el olor, la respiración y el tacto de mi hija...eso debe de poder amansar a la fiera más terrible! Y es que para mí, como para todos los padres, mi hijita es magia pura.

Aquí me hago, no os entretengo más...tan sólo quería compartir algo, migajas...pero que en época de guerra no vienen mal...

Escucho su respiración, me llama...al menos así lo interpreto.
Buenas noches.