Llevo tiempo hablando con una amiga del mismo tema, y creo que debería plasmarlo. Parece que tenemos la obligación de medirnos con el mundo, cuando piensas en dicha magnitud, es cuando te das cuenta de lo absurdo del tema. Digo tenemos, hablando sobretodo de la mujer, ese ser que ya de por sí hace suficiente magia pudiendo llevar un bebé dentro de ella misma y hacer como si no pasara nada. Pues no, al no ser suficiente, cuando nace ese bebé queremos que todo siga siendo igual, o incluso las más exigentes mejor. Partimos de nuestro cuerpo (una lucha constante), la casa que esté bien, volver a tener un trabajo y un salario como antes, seguir haciendo lo que antes (salir con amigos, tener tiempo con la pareja)...todo esto con una criatura que va a depender de ti las 24 horas hasta mínimo los 12 si te sale espabilado y te fias, entonces hasta puedes pensar en una media jornada porque si cae enfermo se puede cuidar solo en casa. Pues mira, siempre se me d...
Pues si, voy a hablar de ello, porque por aquí plasmo lo que pienso y eso sencillamente ahora está ahí en mi mente. Soy la primera que si me miro con lupa, puedo verme reflejada en una persona más, digo que no me gusta el marujeo pero algo cae, y me gusta, digo que no soporto los machismos y he hecho comentarios machistas, sin darle importancia, y he criticado a esa mujer sin más, sin tener ni idea de nada, porque muchas veces opinamos sin ser preguntados, y muchas más sin saber de lo que hablamos. Mi sexto sentido siempre ha visto asqueroso a ese tipo, su mirada, su sonrisa, su manera de hablar y lo más importante, su manera de actuar le delatan, sin embargo, al ser madre me he visto sensibilizada por la situación de pensar ¿Cómo podría yo vivir sin ver a mi hija? Y es entonces cuando me imagino una guerrera a lo Xena, cortando las cabezas que hagan falta, sin que se me corra el rimel. Y es, entonces cuando pienso...¿Cómo ha podido?...
Imagino que no puedo abrir una nueva entrada de blog empezando a catalogar en dos, tres o cuatro grupos de madre, seas madre o no, somos seres únicos, hombres, mujeres, perros, gatos...tenemos tanta necesidad de colgar una etiqueta en todo lo que vemos o podemos tocar, que lo catalogamos, no sé si para poder ordenarlo en nuestra cabeza, o por mera estupidez humana. Soy una persona afortunada, de eso no me cabe duda. Lo que se podría decir, una tipa con suerte. Es muy difícil encontrar un compañero de viaje al que ames y respetes y que sea correspondido, además es difícil la convivencia, aprender a trabajar en equipo aún siendo como digo, seres únicos con muchas inquietudes y manías que no compartimos, y lo que hemos creado...eso es un post aparte porque como todos los padres, pienso que mi hija, además, es un ser muy especial y extraordinario. Mi Vega...Me ilusiona mucho vivir con ella y con él las primeras veces, es emocionante ver su pequeña cara de felicidad ...
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