Agradecida






Una vez más, puedo escribir recreándome con una sonrisa los bonitos recuerdos que he vuelto a crear en nuestras vacaciones.

Es curioso, que siempre he pensado que soy una persona solitaria, al ser hija única, y que he podido estar sola y bien toda la vida. Por el contrario, cualquier persona que me conozca sabe de la necesidad que tengo de rodearme de los míos, mi familia y amigos, y de lo que me hacen sentir cuando comparten su tiempo conmigo.

Hemos estado en Madrid y en Castro Urdiales, aprovechando todo el tiempo posible para descansar, construir y disfrutar y creo, que nos ha salido de la mejor manera que podía ser, dentro de los tiempos que corren.

Quiero dar gracias a todas las personas que nos han buscado para echarnos unas risas, y a los que se han apañado para dedicarnos un ratillo, porque eso, es el mayor regalo que podamos tener.

Gracias a mi compañero de viaje, por apostar de nuevo por mi tierra, siendo eternamente generoso, y a mi niña que hace que todo lo que veamos y vivamos tenga un millón más de colores.

Regreso a Córdoba, la ciudad que ahora me acoge, para afrontar, enfrentar y superar, todos los retos que se nos ponga por delante.

Espero de corazón reunir la voluntad suficiente para seguir demostrando que quien quiere puede, y que vosotros también supereis vuestras barreras.

Besos de los buenos y recordad que el secreto es ver lo maravilloso que tenemos en las pequeñas cosas, que de esas tenemos miles...

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