Una tipa con suerte

Imagino que no puedo abrir una nueva entrada de blog empezando a catalogar en dos, tres o cuatro grupos de madre, seas madre o no, somos seres únicos, hombres, mujeres, perros, gatos...tenemos tanta necesidad de colgar una etiqueta en todo lo que vemos o podemos tocar, que lo catalogamos, no sé si para poder ordenarlo en nuestra cabeza, o por mera estupidez humana.



Soy una persona afortunada, de eso no me cabe duda. Lo que se podría decir, una tipa con suerte.

Es muy difícil encontrar un compañero de viaje al que ames y respetes y que sea correspondido, además es difícil la convivencia, aprender a trabajar en equipo aún siendo como digo, seres únicos con muchas inquietudes y manías que no compartimos, y lo que hemos creado...eso es un post aparte porque como todos los padres, pienso que mi hija, además, es un ser muy especial y extraordinario.
Mi Vega...Me ilusiona mucho vivir con ella y con él las primeras veces, es emocionante ver su pequeña cara de felicidad y de sorpresa, de curiosidad y de inquietud, y su sed de seguir queriendo descubrir.
Sin embargo, es imposible no verme en segundo plano, como al que le toca la segunda fila en la montaña rusa, y sabes que estás gastando el viaje y que no es lo mismo, que tú quieres estar en ese primer puesto a veces.
Es decir, te alegras, te lo pasas bien, pero eres tú la que quieres tener nuevas primeras veces...porque ¡no estás muerta joder!
Y te das cuenta, día a día, que tienes que hacer algo más, que tienes que buscar más hueco, como el que se sienta en un banco que ya se le ve petado, pero que se quiere sentar porque está cansada.

Ves que necesitas seguir sintiendo primeras veces que hagan que sigas creciendo, que sigas aprendiendo y que sigas viviendo, al fin y al cabo.

Y tener esa inquietud es lo importante, de nada vale pedir que esa gente que está sentada en el banco, se apriete sin más porque quiera que te sientes, eres tú la que tienes que hacer la intención de sentarte y sentarte, para saber tú misma, y quiénes te rodean, que reclamas tu sitio, porque también lo necesitas.

Antes de hacer todo esto, tienes que hacer algo aún más difícil, hacer una llamada a cobro revertido a tu interior, que la otra persona que eres tú misma, lo acepte, y tener una gran charla con ella, poniéndote al día, para saber qué es lo que quieres hacer, y por dónde tienes que empezar para encontrar eso que buscas.

El día que parimos, sumamos una vida al mundo, no lo compensamos quitándonos la nuestra propia, tenemos que aprender eso, y lo tenemos que aprender porque llevamos desde hace siglos creyendonos lo contrario, sin haberlo puesto en duda alguna.

Hago esta recapacitacion hacia dentro, para asumirla mejor, y por si hay alguien, que por lo que sea, aún no viéndose en mi situación, pudiera sentirse identificada y no haya caído ni siquiera en una posible salida.

Los responsables de nuestra propia felicidad, somos nosotros mismos, por supuesto que la felicidad que te dan personas externas o agentes externos son importantes, pero la raíz de dicha felicidad tiene que estar fuerte con la autorrealización y la autofelicidad base.

Pues nada, aquí lo dejo a quien quiera leer...

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