jueves, 21 de noviembre de 2019

Publicidad

Para contratar una publicidad es básico tener unas cuantas cosas asentadas, las imágenes que disponemos, o en su caso las que hay que buscar y contratar, los distintos formatos que vamos a tener que darle, empresa-publico objetivo, mensaje...logotipos adjuntos a la publicación...

En la mayoría de mis casos ahora, cuento con un sistema que hace todo muchísimo más fácil y que la creatividad no esté enturbiada por una selección y unos trámites soporiferos, haciendo que la mente fluya.
Todo esto nos lleva a menos tiempo perdido, menos horas de trabajo, menos sopor, que es igual a más eficiencia y creatividad.
Al final nos encontramos con un producto mejor hecho, que al haber empleado menos horas sale más rentable, tanto para el cliente como para mí, lo querramos o no, el tiempo es oro.

Cuando me dan un proyecto de publicidad me pongo en varios sitios, el primero, en el lugar de mi cliente, es decir, a la hora de contratarme estoy aceptando que la empresa es mía y quiero sacarla el máximo beneficio, contando con lo que me va a costar y lo que creo que el cliente va a querer de mi. A su vez, veo lo que el cliente de mi cliente va a querer, es decir qué espera de nosotros el público objetivo y lo que le vamos a dar.
Suelo tener una reunión en el caso de estar en la misma ciudad, o hago una serie de preguntas  a partir de las cuales se va formando el proyecto, cuánto más bocetado, más eficiente será el producto final.
No puedo evitar, en algunas ocasiones (las que me lo permiten), añadir una nota de humor en las publicaciones, tengo en la memoria esos anuncios de toda la vida, ya sea en TV o hasta en vallas publicitarias de carretera que me han sacado una sonrisa y se han quedado en mi recuerdo, he de reconocer que soy fan de los anuncios antiguos, y es que creo, que aunque no hay que generalizar, en algunos campos cualquier tiempo pasado fue mejor...
Hoy por hoy, la publicidad "te la meten" por los ojos y no te das cuenta, redes, Gmail, TV, móviles...existe un "Gran Hermano" que nos vigila y sabe lo que buscamos, lo que necesitamos, incluso antes de que lo sepamos nosotros mismos, por eso es tan importante adaptarse a los tiempos y buscar una compra fácil y a la carta.

Nos hemos vuelto muy comodones y cualquier cosa que no esté a más de dos click nos complica la existencia, como ya he dicho, el tiempo es lo más valioso que tenemos, así que hay que buscar esa efectividad y esa comunicación rápida que haga fácil esas necesidades que necesitamos cumplir.