sábado, 15 de agosto de 2020

cambios

Si me preguntan qué ha cambiado para mí estos últimos 10 años, puedo afirmar que han hecho de mi, creo que mejor persona, más paciente, menos irascible, más madura (en ocasiones), más autosuficiente y más exigente (sobretodo con el tiempo).
Y es que, el tiempo, aunque tardes en aprenderlo, lo es todo, y se va y no te enteras, pero cuando ya adquieres una edad, unas responsabilidades y cierta visión, te das cuenta que tienes muy poco tiempo para tí, muy poco tiempo para los que quieres y sobre todas las cosas, que no tienes tiempo para gilipolleces...(ni para Gil..... Bueno ya me entendéis).
Creo que si dejamos de tener unas exigencias supremas y críticas, en base a todo, debemos pensar que somos humanos, que cometemos errores, que nadie es perfecto, que todos la cagamos (o somos falsos en algun momento, o no decimos la verdad por no dañar, o nos quitamos el.orgullo y no somos unos mierda por ello..).
Lo que tengo claro es que las personas hablamos más por lo que hacemos que por lo que decimos (si, soy una bocachancla, ya te dije que no somos perfectos), y en lugar de juzgar a mengano por lo que te dice Mariano, debemos quedarnos por cómo te trata mengano y si tiene o no buen fondo.

Dicho lo cual, y sabiendo que tengo muy pocos amigos, pero muchos conocidos me dispongo a creer que por saber que soy la hija de tal, o que vivo en su pueblo, recibo solicitudes de amistad en el Facebook, que si hace 10 años o más aceptaría porque era la novedad, ahora no acepto simplemente porque no me interesan o porque no son mis amigos. Gente que no me sabía ni su nombre a no ser que vea la foto del perfil.
Antiguamente me metía más en Facebook para contar mi vida pero ahora lo hago para colgar cosas mías, trabajos o cosas que me interesa tener en el muro como manualidades o gustos, o compartir una noticia interesante...y no quiero que un desconocido vea dichas cosas, porque no me interesa...
El Facebook se ha convertido en un sitio más de cotilleo de qué será de esta o este, a ver si está casado o más gordo, a ver si le va bien la vida o le va mal...y es que eso, si me interesa llamo a la persona, o le escribo un wasap o quedo con ella y me tomo un vino.
Recuerdo una vez, que la hija de una amiga de un familiar mío, dijo a otra familiar que yo era una estúpida porque me solicito amistad, y yo en lugar de ignorarla, tuve la decencia de escribirle un mensaje privado diciendo la el porqué no la aceptaba, la puse algo así.
Hola fulanita, siento declinar tu solicitud de amistad, sé que tu madre o tú sois amigos de mi familia, pero sinceramente, no te pongo ni cara, me suena tu apellido, pero al igual que no preguntaría a alguien cuál es tu teléfono para contarte mi vida, no quiero abrir mi puerta o mi ventana a que entres a ver mis cosas, como no lo haría con un extraño.
Bueno pues me puso fina, que si mi familiar se enterara que soy así se avergonzaría de mi, que si tal y cual...
Mira señora, mis 41 años me han costado para que se me juzgue por algo tan sencillo como le he explicado, no soy simplemente un gesto, váyase a sus cosas y déjeme vivir como me plazca que yo no la juzgo por solicitar una amistad que no existe.
Tan solo quiero decir que la gente que tengo aquí o en otro sitio, es porque me interesa o me une algo y que lo demás, me es indiferente, no a malas, simplemente hay cosas que son así y ya está.
Besitos, imagino que os habrá pasado y habréis pensado igual.

jueves, 13 de agosto de 2020

Un p*to regalo

A veces me pasa, salgo de mi cuerpo y me pongo a pensar en las cosas más vanales que existen, o en las más profundas, es como si por un momento dejara de estar conectada a lo que ahora soy, a lo que esta puta sociedad ha fabricado, o a lo que la vida había pensado para mí...

Es entonces cuando pienso en escribir este blog, este mismo que ahora lees y me doy cuenta que si estás aquí, es porque quieres y que si tienes la mala suerte de conocerme, sabes que soy una tía muy sincera, y te voy a decir una cosa, una que me he dicho a mí misma y que creo que te puede hacer falta...

Aquí, dónde te ves, con tu móvil, tu casa, tu trabajo, tu vida, tus hij@s...tu salud y tu dinero (poco o mucho, aunque solo te dé para comer), tus planes de vacaciones o de ir a Disney world, hasta la cita para la pedicura...todo, TODO lo que tienes...no te pertenece...

En una décima de segundo se te puede ir todo a la mierda, prolongando tus sueños o jodiendolos para siempre...desapareces, o desaparece, así sin más, y la vida ¡sigue como nada!

Hemos tenido la suerte (muchos piensan que desgracia)...de vivir en un sitio que dentro de lo que cabe, tenemos muuuuuchos derechos y caprichos, y si no, tenemos cierta facilidad de cumplirlos...entiéndeme, esas personas que vemos por las que piden las ONG's no están en tu nivel, tengas el que tengas y tú lo sabes...

Dentro de toda la porquería que nos rodea, ese odio que estamos criando y creando, observando al prójimo, juzgandolo como si nuestro alma y nuestras actitudes pudieran ponerse sobre bandeja de Oro, y ese afán acusica y chivato de criticar a otros, como si se nos pudiera limpiar la culpa de las mil cosas horribles que hemos hecho... eso, nos hace ser más repugnantes aún... (Yo parezco la vieja del visillo contando jóvenes sin mascarilla pero a veces me la bajo para respirar).

Pero cuando fijas la vista en lo básico y te das cuenta que no eres nada, que no eres nadie...que una enfermedad y operación se te puede complicar, que los accidentes pasan, que nadie, al nacer te dijo 'tranquilo, tienes unos 85 años de vida, como suele ser la media', o que te va a funcionar todo perfectamente desde que naciste, o que tu trabajo es 'pasiempre'...

Nada, NADA nos pertenece, ni tenemos un derecho que no nos puedan quitar...

Con todo esto, solo quiero deciros, y quiero recordarme...(muchas veces tengo que poner los pies en el suelo porque floto demasiado)...
Que valoremos lo que tenemos, porque es un puto regalo que lleva su relojito al lado...que de la noche a la mañana desaparece y adiós muy buenas...así que en lugar de lo que no podemos tener debemos pensar, aceptar y disfrutar de lo que tenemos, porque lo que tenemos nos da algo, pero lo que no tenemos no nos da un mojón.

He dicho.