jueves, 21 de noviembre de 2019

Publicidad

Para contratar una publicidad es básico tener unas cuantas cosas asentadas, las imágenes que disponemos, o en su caso las que hay que buscar y contratar, los distintos formatos que vamos a tener que darle, empresa-publico objetivo, mensaje...logotipos adjuntos a la publicación...

En la mayoría de mis casos ahora, cuento con un sistema que hace todo muchísimo más fácil y que la creatividad no esté enturbiada por una selección y unos trámites soporiferos, haciendo que la mente fluya.
Todo esto nos lleva a menos tiempo perdido, menos horas de trabajo, menos sopor, que es igual a más eficiencia y creatividad.
Al final nos encontramos con un producto mejor hecho, que al haber empleado menos horas sale más rentable, tanto para el cliente como para mí, lo querramos o no, el tiempo es oro.

Cuando me dan un proyecto de publicidad me pongo en varios sitios, el primero, en el lugar de mi cliente, es decir, a la hora de contratarme estoy aceptando que la empresa es mía y quiero sacarla el máximo beneficio, contando con lo que me va a costar y lo que creo que el cliente va a querer de mi. A su vez, veo lo que el cliente de mi cliente va a querer, es decir qué espera de nosotros el público objetivo y lo que le vamos a dar.
Suelo tener una reunión en el caso de estar en la misma ciudad, o hago una serie de preguntas  a partir de las cuales se va formando el proyecto, cuánto más bocetado, más eficiente será el producto final.
No puedo evitar, en algunas ocasiones (las que me lo permiten), añadir una nota de humor en las publicaciones, tengo en la memoria esos anuncios de toda la vida, ya sea en TV o hasta en vallas publicitarias de carretera que me han sacado una sonrisa y se han quedado en mi recuerdo, he de reconocer que soy fan de los anuncios antiguos, y es que creo, que aunque no hay que generalizar, en algunos campos cualquier tiempo pasado fue mejor...
Hoy por hoy, la publicidad "te la meten" por los ojos y no te das cuenta, redes, Gmail, TV, móviles...existe un "Gran Hermano" que nos vigila y sabe lo que buscamos, lo que necesitamos, incluso antes de que lo sepamos nosotros mismos, por eso es tan importante adaptarse a los tiempos y buscar una compra fácil y a la carta.

Nos hemos vuelto muy comodones y cualquier cosa que no esté a más de dos click nos complica la existencia, como ya he dicho, el tiempo es lo más valioso que tenemos, así que hay que buscar esa efectividad y esa comunicación rápida que haga fácil esas necesidades que necesitamos cumplir.

viernes, 25 de octubre de 2019

Proyecto #Logotipo #Isotipo #Marca #Corporativo

En el momento en el que me llaman para trabajar en una marca, se siguen una serie de pautas para que el producto final sea, no sólo lo que el cliente quiere o necesita, sino también un producto diferenciado frente a la competencia, con el carácter que cada empresa requiere, y que tanto su identidad como su significado, sean claramente diferenciables en el mercado.



Hay gente que piensa que el trabajo de una marca, es liarse a hacer dibujitos, si es para un fontanero, una llave o algo relacionado con el sector, si es un panadero un botijo (es broma) y así sucesivamente...
Lo primero que yo hago, es una breve reunión en el caso de estar en la misma ciudad, o pasar un cuestionario en el que me hablen un poco del proyecto, las ideas, los gustos de la persona que me contrata, la finalidad, público objetivo...
Cuando me siento frente al ordenador, además, busco materia relacionada con esa empresa, o con otras de la competencia, de esa manera, por ejemplo puedo investigar qué colores son los típicos de ese sector, las tipografías, y por dónde tirar en un círculo cromático para diferenciarnos de dicha competencia.
El estudio de la tipografía es igual de importante que el de la iconografía, una tipografía con fuerza no requiere a veces ni un acompañante isotipo, ella sola se basta para diferenciarse de una manera contundente.
Es dificil ahora aclarar por dónde sigo, hay veces que me dejo llevar. En algunas ocasiones el cliente me ha dicho el isotipo o dibujo que querría, y el estilo de tipografía que quiere (lo suelen llamar gordita, finita, y hasta con remate) y de ahí parto,  y van saliendo diseños que pueden ser perfectos para algunos clientes, pero aún así no me conformo...intento hacer algo mío, lo que yo haría si fuera totalmente libre...e incluso puedo dar una opción entre medias ( ni para tí, ni para mí), habiendo conseguido formar parte de manera más conceptual con la marca contratante.

Finalmente, tras el estudio, hago un pequeño manual de entendimiento y explicación de la marca elegida, con adaptaciones y ejemplos de cómo quedaría, en camisetas, tarjetas, redes...dependiendo de dónde y cómo va a funcionar...
Cuando ya está todo aprobado, el cliente recibe todos los archivos digitalizados, para el uso de la marca en distintos colores (blanco y negro, grises, marca sobre color, marca sobre blanco), portada y perfil de redes sociales, artes finales de la tarjeta, etc, según la tarifa solicitada.

jueves, 24 de octubre de 2019

Cumpleaños

Lo más bonito en esta vida, como todos sabemos, es ser feliz, tener salud...yo gracias a dios eso lo cumplo con creces, siempre lo he cumplido, hay rachas malas, pero claro, es que la vida es así...si fuera todo bueno sería muy raro no?

Soy una niña (si, niña) que desde que nací he tenido todo, hija única, mimada, querida...todo lo que he querido me lo han dado mis padres, y lo siguen haciendo..aunque intento pedirles poco...
Ahora, con una familia montada, más la familia de Madrid, la de Córdoba, los amigos...soy una mujer plena, y he aprendido, aunque me ha costado mucho, que la verdadera felicidad es estar con la gente que te quiere, y que el verdadero regalo que te hacen es dedicarte su tiempo, su preciado tiempo, ese que con la edad va escaseando y que se convierte en algo tan raro como una alineación de planetas...
Luego, cómo no, te das cuenta que hay gente que está ahí y por lo que sea, en ese momento de la vida no puede estar más, y como todos hemos pasado por algo parecido, pues hay que aceptarlo y dejar que pase el tiempo, y que no desgaste lo que hay...
Como última mención, están los que están por estar, es gente que está, pero daría igual que no estuvieran, gente que igual da más quebraderos que otra cosa, o que ocupa un sitio pero no aporta nada. Ese tipo de gente tarde o temprano se borra, o desaparece (si tienes la suerte déjalos ir, como un mojón) o los tienes que hacer desaparecer (a los buenos nos cuesta bastante), esa gente se va y cuando pasa un tiempo a pesar de que he de reconocer que pienso en algunos, te preguntas... qué les vi? Porqué son así? No hay que fustigarse, son como tienen que ser, y tú también, solo que no son lo que esperabas que fueran así que es mejor que simplemente busquen su sitio.
No me enrollo más, lo único que quería decir es que la solución de muchas de nuestras posibles felicidades es saber apreciar el gozo que es disfrutar las pequeñas cosas... una peli de mantita con tu amor, un chat con amigas de risas que están lejos, un buenos días amor, un botijo con tu amiga de la infancia un día de lluvia o hasta ver como tu hija se pone hasta arriba de saltar como Pepa en los charcos de barro...
Lo que tengo claro es que este es el camino que tomé, y el camino que sigo, a veces me fuerzo, otras soy una Superwoman, hay dias que soy un trapo, y otros que me convierto en la mujer orquesta, pero, a pesar de todo, me he dado cuenta que si hago mucho soy feliz, si hago poco soy feliz, soy feliz despierta y dormida...así que doy gracias a la vida por lo que me ha dado y le pido que me siga dando lo que pueda, porque por mi...hasta el infinito y más allaaaaaa!


martes, 22 de octubre de 2019

Consciencia, mi palabra favorita de la semana

No he de decir que cuantos más años cumplimos, más obligaciones y preocupaciones tenemos, creo que empezamos a madurar y nos damos cuenta que aunque no querramos, la vida nos mete cosas por hacer en el saco, y tenemos simplemente que marcarlas con un tick en nuestra cabeza para que, nuevamente al día siguiente, haya otras tantas que hacer...y así vives en una espiral de los quehaceres que te lleva al final del día, te sientas, al fin! Cansada, y al mirar alrededor, te das cuenta que está el salón desordenado y con polvo, y parece que no has hecho nada, a pesar de no haber parado...

Vamos haciendo cosas pensando en la siguiente que tenemos que hacer, ese es el problema, imagína que te estás lavando los dientes y estás pensando en que tienes que cepillar el pelo de tu hijo antes de ir al colegio, estamos de acuerdo con que esos dientes no van a tener la atención que deberían no?.
He puesto un ejemplo tonto, pero puedo hablar del trabajo, de la comida, de hasta la siesta!!
Os doy mi palabra que he descubierto algo que me hace ser más feliz y menos amargada, hacer las cosas mejor y tener menos agobios...ser consciente! Estar en el momento, y ser consciente de lo que haces...en ese preciso instante.
He aprendido a gestionar, a apartar los quehaceres y a hacer lo que tengo decidido hacer en ese instante, y me funciona!
Hay veces que por las prisas tenemos accidentes innecesarios, o nos sale algo mal, casi siempre por no dedicar el tiempo y el momento como requiere...

Simplemente quería compartir algo que hace que sea más eficiente, hoy por hoy la vida no da para más, pero puede dar para mejor...

jueves, 17 de octubre de 2019

PEDRO

Es curioso cómo pasan los años y que, parte de los recuerdos más antiguos, hayan quedado afincados en mi, cual tatuaje, y sin embargo no recuerdo lo que comí ayer...
A mi abuelo Pedro yo lo recuerdo de abuelo, ciertamente tenía más contacto con mi abuela Flora así que no tengo tantos recuerdos con el, sin embargo, le recuerdo en un rincón del salón, o en la terraza sentado viendo la Mar, le recuerdo desenredando redes, achicando agua, saliendo de casa de noche para irse a la mar (sin saber apenas nadar) en una barquita que era de motor llamada Ariadna, como su primera nieta, imagino que antes de esa barca tenia otra sin motor, creo que era la Isabel, en memoria de su madre, un honor por lo que me toca que la llamara así después...
Creo que hay personas que nacen para algo definido y creo que mi abuelo nació para ser pescador, a veces pienso si en su anterior vida fue pez, o sirena...la cosa es que si no estaba en casa, estaba en el puerto, y si no, en algún bar jugando con sus amigos una patxanga...
Le encantaba contarme historias de la mar, desgraciadamente no recuerdo ninguna, y le encantaba escribir poesía...yo le recuerdo como una persona tranquila, que a veces estaba sin estar, ocupando poco, al lado de una persona tan grande como mi abuela, porque la Flora era mucha Flora...
Le mirabas a los ojos, tras unas gafas gordas, de culo de botella, y se le veían como si le ocuparán la mitad de la cara...enormes, claros y llenos de vida y brillo...
Su cutis para su edad no marcaba muchas arrugas, lo tenía enrojecido, con venitas como todos los que descendemos de él, pero tenía una piel amable y suave que le hacía parecer más joven...sin embargo, sus manos eran duras, grandes y ajadas del duro trabajo de la mar, siempre con cicatrices, manchadas de aceite de la motora, y alguna que otra herida...
Vivió para y por la mar, hizo una familia abundante y el día que aparcó y vendió la motora, para mí que se le fue el alma, quedó su cuerpo y su mente vacía...de alguna manera intentó vivir de recuerdos, pero creo que el destino tenía otro final para él que no esperábamos...ahora que ya no están, te das cuenta de lo que faltan, y que sin ellos, nosotros también hemos perdido algo de norte, de identidad y de alma, imagino que se la llevaron para tenernos presentes en la otra vida, lo que está claro...es que ya nada es lo mismo.

miércoles, 31 de julio de 2019

LA FLORA

LA FLORA, con mayúsculas, porque siempre destacaba, era una mujer con una energía envidiable, a pesar de no ser muy moderna de ropa, lo era de espíritu, llamaba la atención por donde iba como si vistiera con cascabeles...

La recuerdo siempre sonriendo, siempre de buen humor, cantando, charlando, preguntando, pensando...LA FLORA era muy cómica, le gustaba actuar para los abuelillos para hacerles la tarde en el hospital más llevadero...no tenía vergüenza ni falta le hacía, los años de "pescatera" que es como se dice en Castro Urdiales, vendiendo pescao en un carro mas 5 hijos había hecho de ella una mujer sin barreras ni complejos, y eso, lo quieras que no, llamaba la atención y más en esa época). de vender el pescao, cosía las redes, cuidaba a 5 hijos, en fín, un poco de todo, o mejor dicho un mucho...labores y carácter envidiables...

Se apuntaba a todas, en el campamento familiar que íbamos era la cocinera, y todo el mundo la quería muchísimo, por Castro la conocía todo el mundo...se iba parando por las calles uno con otro, dando besos, preguntando, charlando de todo en general...y yo le decia "¡abueeeeeeeeeeela, vaaaaaaaaaaamos, que pesada! y ella ya tenía qué más decir... "esta es mi nieta la mayor, la de Madrid, la de Pedrito, el mayor también, que se viene aquí todo el verano, y hemos bajado a hacer unos recados...si, ahora ya tenemos, voy a a hacer arroz....", y yo entornaba los ojos en blanco, y pensaba "Madre del amor hermoso".

Antes de contaros más recuerdos con LA FLORA, os voy a contar algo de su entierro...Habéis visto BIG FISH? La película en la que el abuelo, dice conocer a gente muy extraña, a mucha gente de todo lo que le ha pasado en la vida, y que no se cree nadie que sea verdad...y el día que fallece se dan cuenta que todos existían?, eso me pasó con mi abuela, el día que subimos a la Santa María, y vi que no cabía un alma, todo lleno de coches y de gente, no se podía andar...yo me había aguantado ya muchas lagrimas, y me vino esa película, y pensé..."¡que cabrona! era verdad!!" y ya me eché a llorar y me desahogue agusto...Madre mía con LA FLORA, pues sí que conocía a " to kiski", pero no solo abuelos, gente de todas las edades, desde los recién nacidos a la senectud, aquel entierro estaba plagado de vidas y personas totalmente distintas, y es que mi abuela era polivalente, vamos, que valía para todo.

LA FLORA era de esas amigas fieles, que se preocupaba por todos, me decía, nena, tráeme la agenda, y de la A a la Z empezaba a leerla para ver si tenia que llamar a alguien que había enfermado, o por lo que fuera, y dedicaba mucho tiempo a decir a sus amigos que los quería, que los escuchaba y que estaba ahí...

Al ser tan polivalente como no, tenía que saber coser, arreglaba faldas, bajos, forros, hacia punto, crochet...nada se le resistía, tengo todo lo que me dejó, hilos, enaguas, agujas...cuando abro el baúl de todas las cosas que tengo de mi abuela, además de oler a ella y emocionarme, me doy cuenta de que guardaba cada botón, cachito de tela, goma, cremallera que le sobraban...y que gracias a eso ahora tengo de todo, como en una tienda china, y además, me doy cuenta, que eso también lo hago yo, aprovechar cosas que se pueden tirar, y me hace risa pensar cómo mola la genética...

LA FLORA también pertenecía a "Las mujeres de la Atalaya" y se iba a cantar y a reunirse con ellas, era un torbellino, también estaba apuntada a natación, y ganó medallas y diplomas, siempre con reconocimientos...en lo último que la vi metida, era que se metió a clases de matemáticas e historia, yo me quedaba loca, repasaba con ella las multiplicaciones, y las divisiones...(ya sabía ella hacer las cuentas, no sé porqué se metió ahí), y en sus cuadernos de historia pasaba los apuntes a limpio y le decía a mi tio..."Jesus Mari, imprime esta iglesia de no se dónde", y la recortaba y la pegaba para ilustrar sus apuntes...LA FLORA era la caña...

A mi me hizo muchos disfraces, y al resto de nietos, siempre estaba haciendo cosas, o cosía, o cocinaba o se iba con las de la Atalaya, o se iba a tres campamentos seguidos...
Cuando bajaba a la playa, se bajaba con mi abuelo Pedro..."Pedro, coge la silla y bajamela, y para las 14 hrs. vienes a recogerme", y así se bajaba como una reinona, no hacía falta móvil ni nada.

Gracias a LA FLORA tuve mucha libertad en Castro Urdiales, fue por ello que viví tantas historias y porqué me conozco también yo a todo kiski, fue por ello por lo que me siento de ahí, y he vivido todo como un chiquillo más, mi infancia, mis veranos, navidades, semana santa...todo lo que he vivido es Castro es lo mejor que me ha podido pasar en mi infancia, y estoy muy orgullosa de sentirme Castreña.

Mi abuela cuidaba de todos los nietos, somos 5 primos y la casa de la abuela también era punto de reunión, ha criado hasta a niños que no eran de la familia, amigos, vecinos...siempre había sitio para todos,,,me encantaría ser tan generosa como mi abuela, sé que ademas de parecerme a ella físicamente (bastante), sé que cosillas tengo y que la gente me ve y me dice, eres la viva imagen de tu abuela, tu sonrisa, o mi payasez (no creo que exista esta palabra pero me entendéis perfectamente).

Cuando subo a Castro pienso en ella mucho, vamos a verlos a los dos (pobre Pedrito, no cascabeleaba tanto como ella), mi Tía MariJose y yo, ya es una tradición, nos ponemos un poco moñas y nos ponemos al día...me hubiera encantado que mis abuelos hubieran conocido a Vega, a mi abuelita le hubiera encantado hacerla trajes y darle comidas ricas...

Hay muchas historias de LA FLORA, algún día compartiré mas de ella, hasta aquí queda su página esta vez...

Soy muy Floris yo...


lunes, 29 de julio de 2019

EL MORO

Mi abuelo el Moro, Agustín, era el marido de la Tita...hacían un tándem perfecto, era un currante, había muchas bocas que alimentar y no había otra...

El Moro no sólo era padre de sus hijos, también lo era de sus nietos, y así le veíamos, al menos yo...siempre les decía que me tenían que meter en el libro de familia de tanto que estaba ahí en su casa, de hecho, a veces venia un fotógrafo a actualizar la foto de familia y ahí estaba yo siempre, me daba envidia de que a mi no me sacaran la foto junto a los demás, así que alguna que otra foto hay conmigo, porque como para decirme que no....

Recuerdo a mi abuelo algo más serio que la Tita, pero con una presencia patriarcal que imponía, todos teníamos respeto al Moro, y le obedecíamos, si en algún momento nos volvíamos bacilones sacaba la zapatilla, se ponía en su esquina del sofá, todos sabíamos cual era su esquina del sofá y se respetaba, y si teníamos que huir por la puerta teníamos que pegar el culo a la pared para que no llegara con la zapa...ese estrecho era ¡¡el más temido de todos!!

Recuerdo a mi abuelo haciendo con cuerda el taburete de la cocina, en el que me sentaba a desayunar, o una gran silla cuadrada, en la terraza, trenzaba y pegaba con cola, dibujando una textura similar a los campos arados, lo apretaba, y yo le miraba las manos, arrugadas, con ampollas duras y alguna que otra astilla...¿no te duele abuelo?, le preguntaba...no, esto ya esta duro de trabajar y de la azada...me decía...

Con mi abuelo tengo otros recuerdos, recuerdo los domingos, que nos llevaba a misa, y luego nos daba un paseo hasta el polideportivo, nos cantaba la canción de "todos los patitos", y comíamos chucherías, caminando tras de el, precisamente como patitos...luego llegábamos a casa, los domingos tocaba paella, y la abuela a mi me la sacaba antes, porque me gustaba más blandita y aguada...a las dos comíamos, no había nada más rico que la paella del domingo de mi abuela Tita...

Mi abuelo a veces nos llevaba a por palodú, una raíz de palo dulce que se chupaba y se supone que sabía bien, te dejaba los dientes amarillos pero molaba chuparla...te la pelaba con su navaja inseparable y tu creías que eso era el mejor manjar...casi siempre íbamos a un sitio, no sé si sería el Cerro del Mosquito, ya sabéis... las distancias en coche de pequeños se hacen igual de largas sean cuales sean.

Dicho sitio, tenía un árbol llorón cerca, sus ramas habían formado una cabaña natural en la que nos metíamos para jugar a las casitas, mientras otros cavaban la tierra...íbamos los primos mayores y siempre había algo que hacer, es curioso ver toda la libertad que teníamos entonces, sin miedos a caernos, a clavarnos algo...y ahora con mi hija tengo miedos que no se de donde los he sacado, espero que se vayan y que la permitan ser tan libre como yo me he sentido siempre....

A el Moro le gustaba jugar al dominó, no se cansaba, tenía hasta el cristal de la mesa rayado, y había muchas tardes que nos sentábamos a jugar, una hora de juego caía casi siempre...recuerdo el cris cras al mezclar las fichas, y que me encantaba ganarle (imagino que me dejaba) y me sentía genial al vencer a un mayor.

El Moro también tenía dentadura, le gustaba comer panceta bien frita, y cortaba las cortezas para no comerlas, eso me tocaba a mí, me encantaba quedarme con las cortezas de la panceta, y cuando terminaba su botellín de Mahou, yo lo llevaba a la cocina y de camino me tomaba el último culin de cerveza (no quiero quitar glamour a la historia pero todos sabemos que ese ultimo sorbo no tiene precisamente mucha cerveza que digamos, otra cosa más bien...)

A mi abuelo le gustaba la escarola, muy fuerte con ajo y vinagre (creo que me gusta así por él), el liquido que sobraba, muchas veces le ví que se lo echaba en un vaso, y "pa dentro", eso ya, he sido incapaz de hacerlo, pero reconozco que un barquillo de pan si que he probado mojado en él.

Tirando de memoria, también recuerdo al moro afilando cuchillos y su navaja, con una piedra que teníamos en el armario de la cocina, pesaba un quintal, y cuando me la pedía se liaba ahí zis zas, zis zas y dejaba todo como nuevo.

Mi abuelo el Moro, para mi ha sido un padre más, he tenido la suerte de tener dos padres y dos madres, se fueron, y como siempre pasa, hasta que no lo pierdes no le das el valor a lo que has tenido, he ido muy a mi bola ya de joven, y he vivido poco con ellos cuando ya era adolescente, pero lo que pienso es que gracias a que me cuidaron y que me criaron, gracias a que también me educaron y me aguantaron, tengo miles de recuerdos tan bonitos o más de los que os acabo de contar.


jueves, 25 de julio de 2019

La Tita

He de reconocer, que este post parte de un pensamiento que estoy teniendo estos días...los veranos que pasaba con mis abuelas, las más importantes han sido las abuelas, no dejan de ser madres y eso hace que calen más hondo, por lo que sea....

Voy a hablar de mi abuela Tita en primer lugar, de Salamanca, se vino a Madrid, y en Boadilla del Monte tuvo 11 hijos, ni más ni menos (mas unos 3 abortos, que parece que no, pero también cuentan).

Mi abuela Tita me crió, mientras que mis padres trabajaban sin parar, desde que era un bebé, y mi padre me llevaba a trote envuelta en una toquilla a primera hora de la mañana y me soltaba en casa de los abuelos. He estado ahí, yendo y viniendo, de su casa a la nuestra durante unos 15 años, comía, cenaba y vivía ahí...

Mi abuela Tita era la mujer más generosa del mundo, era simpática y de las pocas cosas que me acuerdo de ella (porque una cosa es tener una abuela y otra que cuando crecemos, no vamos a verlas y a escucharlas), es que le gustaba mucho Santa Teresa de Jesús, y todos esos libros de milagros y Santos. En mi familia no hemos salido muy religiosos pero mis abuelos han vivido con las Carmelitas de Boadilla mucho tiempo, trabajando para ellas y es algo que por lo que sea, me gusta contar...

Las Carmelitas llamaban a casa algunas veces, para decir a mi abuelo (Agustín) que fuera a por huevos, o dulces, o alguna maravilla de las que hacían...no puedo olvidar una vez que sonó el teléfono y lo cogí, aún pequeña..... y digo ¿Si?, -Ave María Purísima.... les respondí, No, aquí vive la Tita y Agustín, y yo! mi abuela que estaba al quite de todo me pregunta ¿Quién es?, le contesto..."una señora que dice algo de María"....a lo que mi abuela se apresura a contestarme "Diles sin pecado Concebida", y yo, que soy muy obediente les respondí "Sin pecado convencida", escuché a la Carmelitana reírse, y ya vino mi abuela....

La Tita, con tantos hijos que tenía también le dieron muchos nietos, (yo me llevo tan solo 5 años con mi tía la menor), a todos nos acogía, y al vivir en el mismo pueblo se podía decir que eramos una gran y allegada familia, todos nos encontrábamos por las calles, o en casa de la abuela, y allí comíamos chocolate y tortas de anís, que estaban en el segundo cajón de la cocina...eso nunca cambiaba.

Algo que recuerdo, era cuando mi abuela recogía la cocina de habernos dado de comer (se pasaba ahí la mañana), era verano, el salón estaba naranja porque el toldo estaba bajado para descansar del sol y refrescar el ambiente, mi abuela, finalmente se sentaba, se había hecho un café solo con hielo, al que echaba un culín de anís el mono tomando como medida el tapón, yo le pedía el tapón, me lo chupaba y me sabía a gloria bendita, mi abuela se sentaba en una esquina del sofá y yo iba corriendo a pegarme a ella, y apoyaba mi cabeza en sus brazos, gorditos y blanditos como almohadas, pero lo mejor de todo es que estaban fresquitos y me refrescaban los cachetes, y ahí me quedaba pegada a ella, hasta que me quedaba dormida...si me daba tiempo me chupaba también los hielos que quedaban del café, con el azúcar que no se había logrado disolver...si no, al despertar me bebía el liquido "aguachirri" que quedaba...

Al lado de la casa de mi abuela, siempre ha habido una floristería, a lo que más se dedicaban era a hacer ramos de flores para los muertos, o centros de mesa, con las flores que desechaban le hacíamos ramos a la Tita, y se ponía muy contenta (la pobre mía), enseguida cogía un jarrón, de esos que parece que están hechos con flores de miga de pan y lo ponía en la entradita...¡qué sencilla es la vida, cuando nos damos cuenta que los buenos recuerdos son cosas tan mundanas!

Por último, pero no porque no haya nada más que recordar, voy a contaros algo que hacía mi abuela...mi abuela tenia dentadura postiza, y cuando se la quitaba para lavarla, a mi me gustaba ir por detrás, por la curiosidad de verla sin dientes...mi abuela hacía que no me veía, y cuando estaba ya lo suficientemente cerca, se daba la vuelta y me hacía un gesto como Drácula levantando los brazos, yo siempre me asustaba, de broma, y luego nos reíamos...

Solo quiero que sepáis, que no hay nadie que hable mal de mi abuela Tita, todos la querían, es admirable ser una persona de la que no hayan hablado mal, llego tarde a ser como ella, pero aun así creo que algo tengo que tener de ella, aunque tan sólo sea que es mi abuela, y con eso, ya he tenido lo suficiente.

Jamás olvidaré a mi abuela, en otro post, hablaré de mi abuelo, "el Moro", porque mis recuerdos no se acaban aquí...


Te cambia la vida

Reconozco que cuando abrí este blog, era para hablar de diseño, y sin embargo viendo cada una de las entradas, he observado que hay más o en más profundidad entradas relacionadas con cosas más relacionadas con hobbys que de diseño gráfico, al fin y al cabo es mi blog así que puedo escribir lo que considere oportuno, sea lo que sea, será una parte de mí...

Hoy toca escribir acerca de algo que me ha ha convertido en la protagonista Alicia, en el país de las maravillas...algo que me ha hecho precipitarme por un tunel, caer al suelo para darme cuenta de la realidad, llorar, y tras una puerta muy muy chiquitita...encontrarme un mundo lleno de locura, de color, de locos y celebraciones...si! he sido mamá...

Decides algo con tu pareja, y te pones manos a la obra, con tiempo, que estas cosas no vienen cuando se quiere, y de repente, estás embarazada y piensas ¿ya?

Como no tienes ni puñetera idea de nada, empiezas a leer y te das cuenta que es un mundo aparte, con un lenguaje propio, y que por más que leas, por más que te informes, con todas las opiniones contradictorias lo único que puedes hacer es  tus propias conclusiones y terminar haciendo lo que te de la gana...

Y es que hoy, dando de mamar, me ha salido una frase de esas que compartes en el facebook firmada por algún famoso "La maternidad es un 75% amor, un 23% paciencia un 1% intuición  y un 1% lógica...podría poner más igualada la paciencia y el amor, pero creo que el amor es mucho mas importante y es algo que sale natural (no como la paciencia, que algunos días hay que buscarla).

Que si silla para el coche con Isofix, a contramarcha, recomendado por la Rae, que si silla que pliegue bien y no ocupe, con pies reclinables y sin escalón, ligera y manejable, que si cuna sin protecciones por la muerte súbita, que no le des el chupete que crea confusión de succión, su p. madre...cuando ya llevas 6 vídeos de charlas de Carlos González, el pediatra más reputado de España (aconsejable), hablas con las mamás que te rodean y te suscribes a 25 páginas de Bebés (Babycenter te hace un seguimiento muy bonito semanal del bebé tanto en el embarazo como cuando das a luz), vas metiéndote en ese mundo y poco a poco adquieres el lenguaje, como cuando vas a Londres y te cogen en el Pret a Manger...sin darte cuenta!.

De todo lo que os voy a decir, hay que tener una cosa en cuenta, el mejor consejo que os pueden dar, cada niño es un mundo, es un individuo único, no los compares, no mires los datos de los demás, los percentiles, el peso, que si ahora no coge la teta no la cogerá nunca porque a fulanita no la cogió....no! que si llora que tienes que llevarlo al pediatra porque necesita "una ayudita" no!! Pasa de las abuelas, de las vecinas, de las amigas que no tienen ni puta idea, de tu tía que crió a 11 hijos....que te la sople todo! INTUICIÓN...si ves a tu hijo que evoluciona bien, que es feliz (super importante), no llora, come, caga, mea, duerme algunas veces (no tienen que ser justo 18 al día, cada uno duerme lo que quiere y necesita), pues ya esta! BEBE FELIZ=MAMÁ FELIZ

Dentro de estas recomendaciones y para ahorraros lecturas (que aun así las haréis) os voy a decir lo que para mí ha sido practiquisimo!! de esto que dices, se lo regalo a cualquiera...

Mi primer regalo vino de mi tía, al principio creí que era una chorradita para decorar la habitación...craso error, me acompaña hasta en los viajes, lo uso diariamente y me lo llevé hasta al hospital...que sepáis que no cobro un duro por esto, es una lampara led, que tiene dibujitos muy monos (a elegir), da una luz suficiente como para ver al bebe, darlo de mamar y no despertar ni al papa ni desvelar al bebe, y también lo vigilas en la noche si oyes algún ruidito sospechoso...la lleve al hospital y las primeras noches la deje encendida (por la inseguridad de los primeros días) yo dormía el bebe también, y si me desvelaba le observaba embelesada, ahora es mi compañero de viaje, me lo llevo a todos lados y ademas tiene muchas funciones de cambiar de color a lo arcoiris, o temporizador de 1 hora....cuesta unos 40 euros pero muy bien pagados a mi criterio, la nena si esta nerviosa la pongo la versión arcoiris y mientras mama se queda embelesada mirando el cambio de colores hasta que se duerme...

El cojín de lactancia, tanto el grande como el pequeño, tengo los dos, uno me lo regalaron, otro me lo hice, el grande para dormir embarazada, relajar las piernas, ponértelo detrás para dormir semisentada (al final del embarazo lo mas seguro lo necesitarás), luego por supuesto dar de mamar, también lo pongo en modo doblado como una horquilla y cuando duermo al bebe lo pongo ahí y queda mas cobijadito, como mas arrulladito y esta blandito  y se duerme bien.

El mas pequeño me lo hice y lo tengo en el salón, es mas manejable, si voy a una barbacoa o algo me lo llevo porque estamos mas cómodas así, (en la calle suelo apoyarmela como siempre por no cargar de más), lo uso todos los días, ademas si se queda dormida ahí lo poso a un lado y duerme en el, no se si sera muy aconsejable o no, pero a ella siempre la he visto encantada, así que yo tan tranquila...

Le hice también una carterita que a un lado se ponen pañales y a otro toallitas, es practico en el sentido que lo tienes localizado siempre, y que vas recargando y lo tienes controlado...hay que tener mucho orden (aunque a veces es un poco imposible).

La bañera la compre sin cambiador porque no disponíamos de espacio, esta suelta, pero cuando el bebe es muy chiquitito se perderá en ella, por eso compre un balde de los chinos y hasta los 2 meses y pico la hemos estado bañando ahí...

En fin, al igual que cada bebé es un mundo, cada mamá también...digo cosas que me han venido bien a mí por si a alguien le parecen buena idea...el saber no ocupa lugar! ( de eso hablaremos en otro momento, os vais a quedar sin espacio en la casa...ja je ji jo ju).

Besotes mil
Pd: Este Post es antíguo, lo dejé por revisar en el 2016...y si, ahora lo he terminado! Por el bebé