miércoles, 15 de abril de 2020

LIBERTAD

Veo la última foto de mis dos amores en nuestra última salida, un sábado antes, es decir, una semana antes de que dejará de trabajar por el dichoso bichito.

Fuimos a las Asomadillas, que es un parque precioso que hay cerca de nuestro barrio, no solemos ir a parques y menos a esa hora, pero salimos a la farmacia por necesidad suprema.

Yo llevaba ya dos semanas con una congestión horrorosa, la peor que recordaba en mi vida, esa mañana la doctora a la que había llevado a vega me dijo que lo que yo tenía era sinusitis que se me podría complicar y busque soluciones por mi cuenta antes de la cita que había cogido para el martes.

El estado de alarma había empezado a ser evidente y se respiraba un ambiente miedo/tóxico que echaba para atrás...ese día os juro que me vacíe un rhinomer y medio en las fosas nasales...y me tumbe creyendo primero, que era coronavirus y segundo que moriría esa noche, no me he sentido más allá que 'pacá' en la vida.
A pesar de todo esto, la semana siguiente trabajé, mala pero trabajé...puedes pensar hasta en qué irresponsabilidad y tal, pero claro, yo no tengo sustituta y había que dar la cara, la mejor de las caras, sin pensar en que claro, podría contagiar a alguien...pero vamos, no os ha pasado a veces que vais al curro enfermos? Al ver que no tenía esos síntomas tan chungos pensé que no era eso, sin ahondar en que claro, puede serlo pero en mi que soy más joven, me afecta de distinta manera que a un adulto de 70.

La semana de trabajo fue dura pero ya os digo, que aquel domingo después de la foto me sentí mejor un 60% más...y gracias a esto fui recuperándome hasta el día de hoy (Raúl cayó a los pocos días, y vega acababa de pasarla).

Explicado esto, doy un giro a la historia para mirar la foto y decir...qué pena! Hasta cuando? Pero en el fondo he de deciros que si hablo con mi yo interior, tengo un miedo horrible a volver a esa "normalidad".

Si, sinceramente pienso que voy a estar jodida mucho tiempo psicologicamente, primero por ese enemigo invisible, luego, porque me encanta estar cuidando de mi hija sin estar preocupada de si se va a poner mala quien me sustituye en el trabajo, tercero porque no voy a querer ir a sitios donde hay gente, ni a parques y columpios, ni a bares, ni a tiendas...en lo último que pienso yo ahora es en comprarme un modelito para el verano, tengo la estima por los suelos y la ansiedad por los techos.

Es como el que ha sido secuestrado y quiere seguir confinado para siempre, un síndrome de Elektra o algo así...

Estos miedos me juegan malas pasadas porque una de mis mayores pasiones es mi profesión, y cuando cojo el ordenador y me pongo al lio, me relajo y soy más yo que en todo el día, y fluyo y pienso, y siento que al menos, sigo conservando algo que es mío y que no me lo pueden arrebatar, como la ansiada LIBERTAD.

Tengo muy pocas ganas de nada, pero creo que el miedo, lo que me está intentando hacer no ver, es que en el fondo, tengo ganas de todo...sea donde sea que me lleve el destino, y a la hora que lo marque, tendré que ir, sin más, no es la primera vez que me pasa esta sensación aunque sí la situación.

Lo peor de estos pensamientos es que por lo que he entendido, todo esto,aunque se acabe en junio o julio, en octubre vamos a volver a estar igual, y eso me da que pensar...y digo, voy a tardar 3 meses en recuperarme de esta, para meterme de nuevo en la siguiente...y se me cae el alma a los pies. Pero claro, digo, no vas a estar jodida y empalmar con la siguiente porque si no, está vez sí que no resistes...así que habrá que coger fuerza, necesitamos reponernos con más fuerza que nunca, porque vienen curvas señores, y más duras que la que hay que aplanar.

En serio, entendería que la gente se suicidara, es un estado mental muy MUY gore...en fin, todo esto lo suelto para desahogarme, porque no soy ninguna super heroína, tan solo intento que todo esto no afecte a mi hija y siga tan feliz como hasta hoy, y cuando duerme, como ahora, es cuando me permito dejar de sonreir.

Un abrazo para todos, seguimos remando!

lunes, 13 de abril de 2020

LA AMISTAD

Llevo días pensando en la amistad, pero en la de verdad, la incorruptible.
La que mejora con los años, o la que no se mueve, no va a menos...esa que no tiene porqué regarse todos los días...

No sé si tengo pocos o muchos amigos y amigas, lo que sé es que son los mejores.

He pasado, como cualquier persona por distintas etapas, la vida, la inmadurez y la madurez posterior es lo que tiene. Pocas personas por mi carácter me han callado la boca, pero a las que lo han hecho, han logrado ganarse mi respeto perpetuo. Ya por el simple hecho de enseñarme otra visión de la vida.

Mis amigos y amigas han vivido toda esa evolución, y sin embargo, a pesar de que muchos han reconocido que he cambiado y a mejor, ellos han estado ahí de la misma manera.

No he tenido que llamarles cada poco tiempo ni nada, ya sabéis que el tiempo vuela y estamos ensimismados tratando de apagar nuestros fuegos. Pero todos han estado ahí, y con cada uno de ellos tengo un recuerdo intocable que me acompañará para siempre y que me unirá a ellos como la leyenda del hilo rojo.
Cuando vine a Córdoba, me aleje de  lo que más quería, familia y amigos por estar con mi amor verdadero, no dudé ni un instante, justo por lo que os digo, sabía que cuando volviera, ellos estarían aquí, y no me he confundido.
Gracias a los viajes que me hago mensualmente, los veo o los siento más cerca, ya que no se puede ver a todos en un solo día, y respiro una especie de las interior al comprobar que todo sigue en su sitio.
Por otro lado, llegué y sabiendo que mi amor estaba aquí, quise construir mi fortaleza de amigos, soy una persona muy social y necesitaba ese pilar...y no me di cuenta que eso no se hace de la noche a la mañana, ni en un año, ni en 5, ni en 8... Que esas pirámides que representan Egipto, tienen siglos, y que para que cojan esa consistencia, deben haber vivido mil batallas, deben haberlas perdido, ganado quizá una de un millón, y que las dunas que las rodean las han ido erosionando y puliendo su forma, dándonos por fin, la consistencia y forma con la que ahora las vemos..

No quiero pensar que fue un error buscar la amistad en Córdoba, lo malo fue que no viví suficiente por mi cuenta, y no me fueron saliendo amigos de momentos únicos, ahora lo veo claro, entonces no...
Busqué amistad en un círculo cercano, de fácil acceso, y dimos tanto, a cambio de nada, que los momentos los creabamos nosotros, y el resto disfrutaba, y ahí, generosos de nosotros, nos sumergimos y nos acomodamos y cierto día un sombrerero loco con piel de cordero, derribó de un bulo, algo que teníamos construido que a pesar de que parecía fuerte, tan solo era un castillo de naipes. Así, sin más...sin opción a explicación o a desmentimientos.

Por otro lado, como ya digo, por mi cuenta, he hecho amigos y amigas excepcionales, las he conocido por dónde me ha llevado el destino, clases, trabajos, ocio...y esas...que casualidad! Que las sigo manteniendo, son mi oxígeno en Córdoba cuando necesito pensar que sigo siendo social aún estando fuera de mi antigua casa...

En resumidas cuentas, hecho de menos a mis amigos, amigas, familia, y conocidos que por la calle te sueltan una sonrisa...somos, hasta el más solitario, seres que necesitan de seres para poder ser...algún día, volveré a formar recuerdos y momentos únicos, y seguiré forjando mi historia con mis amigos...porque así se hará más fuerte, porque desde que ha pasado todo esto, y sin verlos, es más fuerte sin más...
Besos.