jueves, 13 de agosto de 2020

Un p*to regalo

A veces me pasa, salgo de mi cuerpo y me pongo a pensar en las cosas más vanales que existen, o en las más profundas, es como si por un momento dejara de estar conectada a lo que ahora soy, a lo que esta puta sociedad ha fabricado, o a lo que la vida había pensado para mí...

Es entonces cuando pienso en escribir este blog, este mismo que ahora lees y me doy cuenta que si estás aquí, es porque quieres y que si tienes la mala suerte de conocerme, sabes que soy una tía muy sincera, y te voy a decir una cosa, una que me he dicho a mí misma y que creo que te puede hacer falta...

Aquí, dónde te ves, con tu móvil, tu casa, tu trabajo, tu vida, tus hij@s...tu salud y tu dinero (poco o mucho, aunque solo te dé para comer), tus planes de vacaciones o de ir a Disney world, hasta la cita para la pedicura...todo, TODO lo que tienes...no te pertenece...

En una décima de segundo se te puede ir todo a la mierda, prolongando tus sueños o jodiendolos para siempre...desapareces, o desaparece, así sin más, y la vida ¡sigue como nada!

Hemos tenido la suerte (muchos piensan que desgracia)...de vivir en un sitio que dentro de lo que cabe, tenemos muuuuuchos derechos y caprichos, y si no, tenemos cierta facilidad de cumplirlos...entiéndeme, esas personas que vemos por las que piden las ONG's no están en tu nivel, tengas el que tengas y tú lo sabes...

Dentro de toda la porquería que nos rodea, ese odio que estamos criando y creando, observando al prójimo, juzgandolo como si nuestro alma y nuestras actitudes pudieran ponerse sobre bandeja de Oro, y ese afán acusica y chivato de criticar a otros, como si se nos pudiera limpiar la culpa de las mil cosas horribles que hemos hecho... eso, nos hace ser más repugnantes aún... (Yo parezco la vieja del visillo contando jóvenes sin mascarilla pero a veces me la bajo para respirar).

Pero cuando fijas la vista en lo básico y te das cuenta que no eres nada, que no eres nadie...que una enfermedad y operación se te puede complicar, que los accidentes pasan, que nadie, al nacer te dijo 'tranquilo, tienes unos 85 años de vida, como suele ser la media', o que te va a funcionar todo perfectamente desde que naciste, o que tu trabajo es 'pasiempre'...

Nada, NADA nos pertenece, ni tenemos un derecho que no nos puedan quitar...

Con todo esto, solo quiero deciros, y quiero recordarme...(muchas veces tengo que poner los pies en el suelo porque floto demasiado)...
Que valoremos lo que tenemos, porque es un puto regalo que lleva su relojito al lado...que de la noche a la mañana desaparece y adiós muy buenas...así que en lugar de lo que no podemos tener debemos pensar, aceptar y disfrutar de lo que tenemos, porque lo que tenemos nos da algo, pero lo que no tenemos no nos da un mojón.

He dicho.

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