Un trapo limpio

Reconozco que hoy es uno de esos días en los que me dejaba querer...
No sean mal pensados, estoy en 'esos días de la mujer malos que no le deseas ni al peor de tus enemigos', es domingo, llueve, y a pesar de que la casa tiene necesidad hasta de ser derruida y vuelta a construir cual ave fénix, mis fuerzas y mis ganas están por los suelos.

Me he visualizado como un trapo después de desengrasar una encimera, tirado en la cama, espanzurrado y abandonado hasta que te toque la lavadora, y me he dado pena hasta de mi misma, y sabiendo que ese querer por otros no lo iba a recibir (no por nada en especial, tampoco lo vería lógico), he decidido darme lo que necesito, al menos parte de ello.

Por mucho que necesitemos el amor de los demás, el cuidado, la atención o dedicación, si no estamos satisfechos no es por culpa de los que te rodean, es que tienes falta de miras y de hablar contigo y lo que te está faltando tu amor hacia tí misma, el amor propio del que tanto hablamos.
Así que me metí en la ducha, con agua hirviendo como me gusta y fui consciente de todas las cosas que tenia por realizar en las tareas de 'mi misma con mi mecanisma'.

Y aquí me hayo, duchada, con mi pelo estupendo, hasta maquillada aunque no vamos a salir, con ropita limpia y una actitud de 'yo no soy trapo, soy diosa', intentando hacer de este domingo un domingo más, pero con dignidad.

Doy gracias al nolotil y al chef que hoy me va a hacer unos pad Thai caseros y espero que vuestro domingo se cumpla de la mejor manera posible.

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