NO OLVIDEMOS


Ya hace taitantos días que nada es como antes, hemos visto el lado bueno, y el lado malo de las personas, hemos vivido lo mejor y lo peor de estar encerrados en casa, de salir con miedo a la calle, de no poder llevar al cole a nuestros hijos o poder visitar a los abuelos el finde.

Creo que la vida nos ha dado una ostia de realidad, como ese niño mimado que ha nacido bajo el ala de una familia millonaria y se da cuenta, que hay cosas que no puede comprar, como la salud, como los momentos más básicos, como los derechos que se supone que eran tan evidentes.

Mamá vida, es la puta ama, y hace lo que quiere, que por eso es la vida y por eso decimos "así es la vida"....Demasiado poco decimos estas palabras...nos daba toquecitos incómodos en la espalda normalmente pero las verdaderas ostias, lo más normal es que nos las diera pocas veces al año...

Llevo tiempo desconectada de la tele, tal vez para curarme en salud y no tener sobre información o no saber de qué está yendo todo esto, pero ahora que han pasado dos meses, y me considero que estoy lejos, miro atrás y a los lados, miro de frente...y veo todo devastado, como el que ve el incendio del Amazonas y pienso, primero que no estoy lejos, estoy en la parte más honda del iceberg, la que está más sumergida, y lo segundo, que para salir a flote y estirar los brazos en la punta ni sumergida falta mucho.

No es exagerado cuando digo que faltan muchos esfuerzos, mucha solidaridad, mucho amor, mucha energía positiva, muchas manos, mucho ceder...y poco orgullo, poca vista sólo hacia uno mismo, poco odio, poca puta desinformación (estos son los que no se leen las instrucciones y luego se quejan de que les faltan tornillos o les ha quedado mal su mesilla de noche).

Hago un llamamiento a NO OLVIDEMOS... Creo que por muy tonta e ignorante que he visto a los que más ruido hacen, hay una lección básica que aprender, que no hay NADA DADO POR HECHO y que de aquí se sale al unísono o no se sale (en esto los animales nos suelen dar mil lecciones y no les hacemos ni caso).

Dejemos de ser el niño caprichoso que lo ha tenido todo y solo llora y se queja de que le han quitado su último iPhone, y cojamos fuerzas para poner todo lo que tenemos sobre una mesa común, redonda, sin jerarquías, porque "cuando veas las barbas de tu vecino cortar, pon las tuyas a remojar"...y porque "a quien madruga Dios le ayuda", y no hay que pensar que no pasa nada porque no tenemos barbas y no somos creyentes...miremos más allá de nuestros propios ombligos...por ti, por mi, por nuestros hijos y nietos...

La situación es la que hay y ya se sabe cómo afrontarla, ahora hay que hacerlo...

Un abrazo familia

Comentarios